LLUEVEN ROSAS... Escoje la tuya

Ese día fue tan especial, el espectáculo fue tan cautivador. La emoción era tan grande ps del cielo caían millones de rosas. La mayoría prefirió alejarse, pero yo me quede observe a cada una de ellas todas tenían algo especial no podía decidirme por una de ellas pero al ver que en el centro una de ellas deslumbraba mas que la mayoría decidí tomarla en ese momento todo era perfecto para mi. Todos se burlaban decían que yo no la merecía pero su belleza exterior era tan grande que me cegó ya no sentía, no me daba cuenta que aquella rosa tan bella me estaba hiriendo con sus espinas poco a poco mi cuerpo y mi alma comenzaron a tener mas heridas y comencé a resentirlas pero tenia miedo a quedarme sin ella no quería dejarla solo. Pero algo pasaba esa rosa cada ves se hacia mas fuerte tenia tal control de mi persona que un día sin mas ni menos decidió irse con otra persona, el la hizo suya.
Mi sufrimiento era tan grande me comencé a culpar pero en el fondo me quedaba una esperanza de que algún día regresaría a mi lado pero todo fue en vano ella era feliz con esa persona floreció como nunca.
En ese momento me di cuenta que no era para mi y siendo honesto nunca lo fue me aferre a algo que nunca me perteneció y logre entender que lejos de mi estaba mejor no solo por mi si no también por ella.
Paso el tiempo y preferí estar solo ya no quería saber nada de ese lugar en donde la encontré y fue cuando me vino a la mente que por esa era la razón por la cual muchos se alejaban de ese lugar.
Y una mañana algo muy dentro de mi me impulso a ir de nuevo ps yo sabia que debía haber una para mi asi que me dirigí a ese lugar y al llegar observe que en el fondo aquella rosa tan bella que un día había sido mía estaba ahí solo y abandonada, estuve apunto de levantarla de nuevo pero no pude. Decidí dar la vuelta y alejarme pensé fue un error regresar, pero decidí observar por ultima ves ese lugar pero al mirar hacía abajo la vi estaba ahí siempre lo estuvo estaba intacta y aun que mucho ya la habían herido ella estaba ahí al levantarla algo especial sucedió ps mis heridas comenzaron a sanar y sus bellos pétalos comenzaron a brillar mas que el sol ese día fue especial tanto ella como yo nos dimos cuenta que éramos el uno para el otro.

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